lunes, 26 de enero de 2009

:: La niña que silenció al mundo ::

El 3 de junio de 1992 una niña de 12 años llamada Severn Suzuki (fundadora a los 10 años de Environmental Childrens Organization, con un grupo de amigos en Vancouver) se desplazó, junto a un grupo de niños (Vanessa Suttie, Morgan Geisler y Michelle Quigg) desde Canadá hasta la Conferencia de Medioambiente y Desarrollo "The Earth Summit" celebrada por la ONU en Río de Janeiro. Una vez allí dio este discurso:


lunes, 24 de noviembre de 2008

:: Ayúdanos... (Capítulo II) ::


Dios nos ha ofrecido un mundo para que lo disfrutemos. Lo ha llenado de alimentos para que podamos comer y nos ha otorgado mentes brillantes para solucionar los conflictos de manera pacífica o para crear medicamentos que luchen contra las enfermedades.
Dios nos ha dado la vida para que la disfrutemos al máximo, para que nos amemos, para que nos ayudemos mutuamente.
Y pese a esto, muchos siguen pensando que Dios no está en las situaciones de desgracia... ¿de verdad no está? ¿Y qué me dices de los profesionales (médicos, psicólogos, trabajadores sociales, etc.) que abandonan una vida acomodada y un suculento salario, que abandonan a su familia y amigos, en resumidas cuentas, que abandonan su vida para irse como voluntarios a los países más pobres del mundo o a zonas en guerra? ¿Y qué pasa con aquellas personas que dedican parte de su tiempo libre a luchar por los derechos de los demás o a trabajar como voluntarios en asociaciones? ¿Acaso no actúa Dios a través de ellos? ¿Acaso no ESTÁ Dios en ellos?
Dios nunca nos ha dejado de lado, a pesar de que muchos sí que lo han dejado de lado a Él...

Como digo, Dios nos da los recursos para solucionar los problemas que nosotros mismos hemos creado. ¿Pero y qué pasa con las catástrofes naturales? ¿Acaso nosotros tenemos la culpa de eso? Es cierta medida, así es. El conocido cambio climático está causando estragos en algunas zonas del planeta con enormes inundaciones y desvastadores huracanes.
Pero antes del proceso de industrialización, que es el causante de estos cambios repentinos en el clima, también había catástrofes naturales... ¿Qué pasa entonces con eso?
Hace unos años hubo una terrible inundación en Alemania (uno de los países más ricos del mundo). Esa misma inundación, de haberse producido en un país del tercer mundo hubiese acabado con cultivos, pueblos enteros e incluso con cientos de vidas humanas. Sin embargo, las únicas pérdidas fueron unos cuantos terrenos inundados. Ni una sola vida humana fue arrebatada.
Este ejemplo nos ayuda a comprender de qué forma afrontamos los seres humanos las catástrofes. Tenemos medios para prevenirlas, evitarlas y protegernos. El problema es que hemos puesto estos medios en unas pocas manos y hemos dejado al resto del mundo desprotegido.
En este caso, seguimos teniendo la posibilidad y la responsabilidad de vencer a los males que nos afectan.

En otros casos, cuando, por las razones que sea, la catástrofe se ha producido y ha dejado sumido en la miseria a un país entero, tenemos los recursos sufcientes para ayudar a que salga de su situación y se reponga.

No olvides que Dios se encuentra en los corazones de las personas, y que nos otorga un potencial ilimitado para que podamos vivir nuestras vidas de la mejor forma posible :D

:: Usa protector solar ::

Aquí os dejo este video que me pasó una amiga y que me gustó mucho. A ver qué os parece :D

:: Ayúdanos... (Capítulo I) ::



"No necesitamos que Dios haga lo que nosotros podemos hacer y no hacemos. No hay necesidad, ni valor, ni nada que ganar, si Dios salva lo que nosotros no queremos salvar. Un Dios que nos salva de las consecuencias de nuestros pecados colectivos es un Dios que nos arrebata la condición de criaturas y la reduce a servidumbre; que nos arrebata el valor de seres humanos y nos convierte en robots; que nos arrebata la dignidad humana y la convierte en una broma. Y, lo que tal vez es aún peor, hace de Dios el narrador de una obra teatral, llamada 'vida', que nosotros escribimos cada día por mandato del Ser al que llamamos Dios. Querer que Dios cambie el mundo puede ser el signo inequívoco de que hay algo que nosotros no somos capaces de hacer."

Este texto es un pequeño fragmento de una obra titulada En busca de la fe, de Joan Chittister (obra que recomiendo a todos aquellos creyentes, católicos, judíos, musulmanes, ateos, confusos... en fin, a todo persona con inquietudes espirituales que quiera conocer un poco más acerca de la naturaleza de Dios y el porqué de algunos de los dogmas defendidos por las religiones más importantes).
Desde el principio de los tiempos, hasta mediados del milenio pasado se creía que todo cuanto acontecía en la vida de los seres humanos estaba causado por Dios.
Dios era considerado el ser supremo que regía las leyes del universo. Pero también se creía de Él que era un dios envidioso y vanidoso, que siempre buscaba ser adorado por las criaturas que había creado.
Los seres humanos lo temían y lo amaban al mismo tiempo, por eso pensaban que su relación con Dios se basaba en un sistema de premio-castigo: aquellos que seguían los dogmas establecidos por las religiones (autodenomiadas las protavoces de Dios) eran premiados con riqueza en este mundo, o con la felicidad eterna en el otro; en cambio, los desgraciados que elegían vivir su vida al margen de las "enseñanzas divinas" eran castigados con la pobreza y la marginación social.

Con la llegada del racionalismo, la Ciencia puso en duda todo este planteamiento acerca del porqué de la vida y la existencia de Dios que se había estado desarrollando durante miles de años.
Las nuevas disciplinas científicas, tales como la medicina o la astronomía, dieron respuesta a muchos de los interrogantes para los que hasta ese momento la única solución era la mano invisible, a veces benévola y otras cruel, de Dios.
A pesar de todos los descubrimientos científicos que revolucionaron la visión del mundo y del universo que tenían aquellas personas, los hombres de ciencia no lograron demostrar la no existencia de Dios. De igual manera, los líderes espirituales y otros tantos sabios no lograron demostrar que hubiese "alguien" en alguna parte que escuchara sus plegarias.

Sin embargo, un argumento contra la existencia de Dios que caló hondo en aquel entonces y que todavía hoy se mantiene es el de: "si existiese un ser supremo caracterizado por su inmenso amor hacia todo ser viviente y su infinita comprensión, nadie moriría en el mundo de hambre ni por otra causa injusta".
Esta justificación de la no existencia de Dios engrosó de sobremanera el "bando" de los ateos. Unos seres humanos sumergidos en una nueva concepción materialista y finita de la existencia, que dejaba coja su parte espiritual, y que veían cada día cómo las guerras y otras atrocidades destruían a la humanidad, se sintieron de pronto confusos y solos, y decidieron que lo más fácil y lógico era aceptar que Dios no existía.
Es fácil comprenderles. Si de verdad Dios está ahí y de verdad nos quiere, ¿por qué permite que muramos de hambre? ¿Por qué las guerras masacran pueblos enteros? ¿Por qué enfermedades como el SIDA dejan huérfanos a miles de niños en todo el mundo?
Un dios cuya característica principal es el amor no lo permitiría... ¿Pero de verdad es Dios quien permite que todo esto pase? ¿O somos nosotros, los seres humanos? ¿Acaso no hay en el mundo suficiente comida para sobrealimentar a toda la población, suficientes recursos para prevenir el SIDA o suficientes alternativas pacíficas a la guerra?
Resulta sencillo culpar a Dios de todos los males que nos hacen sufrir. Pero en el fondo sabemos que nosotros tenemos los recursos para solucionarlos. Otra cosa es que prefiramos mirar para otro lado o enriquecernos a costa de la pobreza de otros...

[Sigue leyendo en el capítulo II]



sábado, 18 de octubre de 2008

:: La Esencia ::


No sé si Dios está allá arriba,
entre las nubes, en el sol y en la luna.
Lo importante es que lo sienta
dentro de mí, dentro de ti,
entre los árboles, en medio de la hierba y de las flores.
La certeza de Su presencia me hace feliz.


El buscador de sueños, Romano Battaglia

miércoles, 8 de octubre de 2008

:: ¿Qué es la Vida? ::



La vida es una aventura por la que pasamos en un suspiro. Cuando te quieres dar cuenta, ya ha terminado (eso suele ser buena señal, porque significa que has sabido aprovecharla).
La vida es la estancia en el hotel de cinco estrellas más exclusivo del universo. Una oportunidad única e irrepetible de ser felices. Una oportunidad única de conocer el mundo que nos rodea y descubrir nuestro lugar en él.

¿Y cuál es el precio que debemos pagar por disfrutar de este lujoso hotel? El precio es el dolor que produce la muerte de nuestros seres queridos, el sufrimiento por el que tenemos que pasar cuando alguien nos maltrata, la llamada de la pobreza en nuestra puerta...
¡Pues vaya! ¡Un precio demasiado elevado por vivir!, dirán algunos. Pero el precio estándar también incluye recompensas y premios, las cosas que hacen que la vida valga la pena: mirar a los ojos a la persona que amas, sentirse sólo y que en ese momento te llame un amigo y te recuerde que no lo estás, ver amanecer, escuchar una canción que haga vibrar todo tu ser, coger entre tus brazos al hijo que ha salido de tus entrañas, reír hasta que te duela el estómago... ¿Aún piensas que no merece la pena y que el precio es más elevado que las recompensas?

Puede que cuando mueras tu alma se reencarne en otro cuerpo. Puede que en vez de eso, vayas directamente al cielo por tu buen comportamiento. O puede que dejes de existir para siempre, y solo vivas en los corazones de los que te quieren.
En cualquier caso, esta vida es única y no se volverá a repetir. Puede que tengas otras vidas, puede que sigas viviendo en otra dimensión... Pero la vida que tienes ahora, la que estás viviendo en estos momentos, ya no se repetirá; no serás la misma persona, ni tus seres queridos serán los mismos, ni tu personalidad tampoco lo será.

Vive tu vida aprovechando cada minuto como si fuera el último.
No hagas daño a los demás, y ayúdales siempre que puedas.
Escucha a las personas mayores y a los niños; son las personas más sabias que jamás encontrarás.
Vive cada momento de manera que puedas decir “si pudiera elegir estar en cualquier parte del mundo en este momento, elegiría estar aquí, haciendo esto”.
Lee todo lo que caiga en tus manos y aprende todo lo que puedas.
Ámate a ti mism@ y a los demás, pues el amor será siempre tu bien más preciado.
Escucha a tu corazón siempre, y deja hablar a la razón cuando te lo pida.

Ser humano, eres dichoso de ser como eres, y posees el don más preciado de la naturaleza: el libre albedrío. Utilízalo para crear tu propia vida de acuerdo a tus ideales y principios ;)

Carpe diem, amig@!

viernes, 3 de octubre de 2008

:: I Love... Me ::



Ámate a ti mism@ de la misma forma que amas a tu madre, a tu padre, a tu herman@, a tu mejor amig@, a tu pareja...
Ámate a ti mism@ con toda la fuerza de tu corazón.
Ámate a ti mism@ para poder amar a los demás; para que los demás te amen a ti.
Mírate al espejo y sonríe. Sonríe por verte a ti reflejad@ en él. Por ver a una persona valiosa, única, maravillosa y con un potencial ilimitado.

Ama tu cuerpo. Ama tus ojos, tu boca, tu rostro, tus brazos, tus piernas... Da gracias por poseer un cuerpo que te permite moverte por el mundo, que te permite bailar, cantar, jugar, trabajar, descansar, abrazar a las personas que quieres...
Ama tu mente. Ama tu inteligencia, tu capacidad de razonar, de pensar, de reflexionar; ama tu capacidad de resolver problemas matemáticos, de leer este texto, de aprender cada día una cosa nueva... Ama tu curiosidad de ser humano, de conocer todo lo que te rodea...
Y sobretodo, ama tu alma. Tu lugar de procedencia y tu lugar de destino. Tu casa, tu mundo, tu tesoro... Tú, la parte y el todo que te recuerda tu origen divino.

Ámate a ti mism@ porque nunca volverá a existir en la faz de la Tierra nadie como tú...
Ámate a ti mism@ porque el hecho de estar rodead@ de personas que te quieren te demuestra que eres valios@...
Ámate a ti mism@ porque Dios te quiere viv@, te quiere en su mundo...
Ámate a ti mism@ porque el mundo necesita que lo hagas para que puedas ayudarle a sanarse...
Ámate a ti mism@ para que nadie pueda aprovecharse de ti ni robarte tu autoestima...
Ámate a ti mism@ porque existes, porque estás viv@ y formas parte del Universo, y el mundo te ofrece oportunidades infinitas...
Ámate a ti mism@ porque Dios te ama, y su Amor te hace digno de amarte...

Ámate a ti mism@, de forma que cuando aguien te diga: "no vales nada", puedas mirarle a los ojos y responderle: "Soy un ser humano y soy únic@. Soy Luz y soy Amor. Dios me ama y estoy aquí porque soy valios@, y si no eres capaz de verlo, entonces compadezco tu ignorancia y espero que puedas aprender a escuchar los latidos de tu alma..."